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Tong Il Moo Do promueve una filosofía
de valores universales basados en el corazón, que integra y
trasciende las raíces filosóficas de las Artes Marciales. Esta
filosofía puede dar respuestas a problemas concretos que el mundo de
hoy está experimentando de una manera creciente, estimulando el
idealismo latente en todos los jóvenes. También armoniza y unifica
los valores del Este con el Oeste, la cultura tradicional con la
contemporánea y las dimensiones espirituales con las materiales que
encontramos en la vida.
Principios Universales y Valores
El concepto del sistema universal de valores está basado en el
entendimiento de que la sociedad humana está gobernada por
principios universales, al igual que el universo natural. Cuando
observamos la organización y cómo opera el universo, encontramos un
orden y una armonía profundas, debido al hecho de que todas las
entidades se mueven de acuerdo al mismo principio. En el universo,
encontramos el principio de la dualidad (interno y externo, positivo
y negativo), el principio del intercambio armonioso, el principio de
existir por un propósito más alto y el principio del desarrollo
organizado. Supuestamente, la sociedad humana tendría que reflejar
semejante orden y armonía si pudiese entender y observar los mismos
principios.
Una de las bases fundamentales para el funcionamiento armonioso del
universo proviene de un orden claro de relaciones, que tiene tres
aspectos: vertical, horizontal e individual.
El Orden Vertical:
Se muestra claramente en la naturaleza jerárquica de las relaciones
entre cuerpos de distintas dimensiones. Por ejemplo, la luna gira
alrededor de la tierra, que a su vez, gira alrededor del sol. El sol
gira alrededor del centro galáctico, el cual gira alrededor del
centro del universo.
Es la dimensión ética de las relaciones entre los mayores y los
menores. Los padres, abuelos, maestros y gobernantes expresan
ciertas virtudes tales como mostrar un cuidado cariñoso, dignidad,
respeto y perdón; los hijos, nietos, alumnos y ciudadanos expresan
virtudes tales como la lealtad, la piedad filial, el respeto y la
gratitud.
El Orden Horizontal:
Se muestra en la naturaleza de las relaciones entre los cuerpos de
una misma dimensión. Por ejemplo, los planetas en nuestro sistema
solar son "semejantes", pues todos orbitan alrededor del sol. Para
comparar las relaciones verticales con las relaciones horizontales,
podemos decir, que la relación vertical va primero y la relación
horizontal está en segundo plano. Esto se debe a que las relaciones
entre cuerpos de iguales dimensiones están gobernadas por un centro
común, el cual está en una posición vertical para todos. Por
ejemplo, el orden y la armonía del sistema solar dependen de la
centralidad del sol.
Es la dimensión ética de las relaciones entre "semejantes". Los
amigos, hermanos y cónyuges expresan virtudes tales como la
fidelidad, la sinceridad, la solidaridad, la compasión, la justicia
y el respeto mutuo. Si comparamos las relaciones horizontales con
las relaciones verticales, podemos decir que la relación vertical va
en primer plano y la que sigue es la relación horizontal. Esto es
así porque las relaciones entre semejantes están gobernadas por un
centro vertical y común a todos. Por ejemplo, el orden y la armonía
en la familia dependen de la centralidad de los padres.
El Orden Individual:
Se muestra en el comportamiento de los cuerpos individuales, que
mantienen su existencia girando alrededor de su propio eje. Esto es
importante, porque el sistema solar entero está influenciado por el
comportamiento de cada uno de sus planetas.
Lo que podemos aprender de esta lección, es que los principios del
orden que gobiernan las relaciones en el universo, son los mismos
que tendrán que gobernar las relaciones humanas. Encontramos las
mismas tres dimensiones del orden en las relaciones humanas.
El Orden Individual:
Es la dimensión moral de la integridad personal. Uno tendrá que
expresar virtudes tales como la pureza, la honestidad, el coraje, el
autocontrol, la sobriedad, la sabiduría, la perseverancia y un
espíritu indomable. Es importante, porque la familia entera está
influenciada por el comportamiento de cada uno de sus miembros.
Con la práctica de estas virtudes, las relaciones éticas en la
dimensión humana estarían en conformidad con los principios
universales que gobiernan el universo de la naturaleza. Sin embargo,
una diferencia importante se encuentra en el hecho de que la
naturaleza sigue estos principios de forma preestablecida, mientras
que los seres humanos los tienen que seguir basados en su libre
voluntad y motivados por sus corazones, los cuales están buscando
expresar el amor verdadero en sus relaciones con los demás.
Finalmente, los principios universales encuentran su base en el
corazón, la fuente del amor.
Estos son los principios que guían a Tong Il Moo Do, convirtiéndolo
de forma muy profunda, en un Arte Marcial unificado. |